Francisco Núñez ‘Marchena’ vuelve a su rutina cotidiana tras la celebración multitudinaria de su 113 cumpleaños

Un día antes de nacer Marchena, José de Echegaray recibía el primer Nobel de Literatura concedido a un español, así que puede decirse que el bienvenidense llegó con un premio bajo el brazo. Por entonces acababa de presentarse la radio de válvulas y el tractor sobre orugas. Muchos adelantos técnicos y alguna guerra, en fin, lo de siempre.

Doce días después Francisco Núñez viviría su primera Navidad. Ahora se prepara para vivir su Nochebuena número 113. Tras unas celebraciones en las que se declaró perplejo y entusiasmado por la cantidad de gente fue a visitarle a su casa, y por el nombramiento de Hijo Predilecto de Bienvenida, que se completará con la dedicatoria de una calle, Marchena regresa a su rutina cotidiana.

Durante los fastos se declaró “loco de contento” por ser “el hombre más fuerte del mundo”. Y es que, pese a que no puede salir a pasear como tanto le gustó siempre, las enfermedades le han respetado, como apunta su hija, y apenas toma medicina alguna para combatir sus achaques lógicos. Su privilegiada naturaleza incluso asombró al presidente de la Junta, Guillermo Fernández Vara, médico de profesión, quien indicó que desde su perspectiva profesional llegar a los 113 años causa perplejidad porque “ha desafiado todas las leyes de lo que hasta ahora sabemos y conocemos”.

Para Fernández Vara “tiene sentido vivir hasta cierto tiempo si la naturaleza así lo permite”, como es el caso de Marchena que puede “relacionarse con los suyos” teniendo “un lugar muy especial”.

Además, Francisco Núñez, por su peripecia vital ha sido y es un valiosísimo testigo de la historia, tal y como ratifica el cronista oficial de Bienvenida, Francisco Javier Rodríguez, quien ha acudido en no pocas ocasiones al ‘abuelo del Mundo’ para conocer de primera mano datos sobre la vida del pueblo en el siglo pasado.

Marchena pasará estas Navidades de la mejor manera posible, como ha sido siempre, rodeado del cariño de sus paisanos, orgullosos de tener en su pueblo a tan insigne personaje, y mimado por sus dos hijas, celosas guardianas de la tranquilidad que debe presidir la vida diaria de una persona tan anciana. Con ellas verá llegar el nuevo año y seguirá desafiando todas los tratados de medicina y longevidad.