El nuevo año traerá la activación del plan económico de emergencia para paliar los efectos en la comarca del cierre de la mina de Aguablanca. Aunque la Junta de Extremadura no renuncia a que se pueda retomar la explotación minera, ha decidido que se ponga en marcha ya este plan que supone invertir 10,8 millones de euros en los próximos tres años en actuaciones que beneficien a Monesterio, Montemolín y Calera de León.

Entre las medidas que se recogen están la puesta en marcha de una Escuela Profesional en Monesterio, bajo los auspicios del SEXPE y que supondrá una inversión de 2,4 millones en el trienio. Además, se articularán servicios específicos de orientación formativa y laboral y se contratará a 30 personas por año durante el periodo de vigencia del plan.

Otra línea la constituyen los incentivos empresariales, que contarán con cinco puntos adicionales de ayuda a proyectos en estas poblaciones, además de la participación preferente de Avante en el capital social de nuevos proyectos o la ampliación de los que ya existen.

Igualmente se prevé el apoyo a autónomos y pymes a través de microcréditos o avales, un servicio permanente de asesoramiento empresarial y un espacio de coworking e incubadora de empresas.

Los fondos para el plan provienen en su mayoría de la Junta de Extremadura, que aporta el 72,8%, mientras que la Diputación Provincial pone el 17.3%, el Ayuntamiento de Monesterio el 8,35 y otros entes como el GAL el 1,6%. En este sentido, la directora de Empresa y Competitividad de la Consejería de Economía, Ana María Vega, criticó la falta de implicación del Gobierno central en el plan, puesto que la reserva minera es de su propiedad y ha recibido beneficios en forma de canon durante el tiempo que ha estado en explotación.