La batalla por colocarse como opción idónea ya ha comenzado. Desde que se conoció la noticia (publicada por Celestino Vinagre en HOY hace diez días) de que seis grandes empresas del sector del porcino –Ibercom, Montesano, Señorío de Montanera, Argal e Industrias Cárnicas Villar, junto con otro socio aún por desvelar, y a los que se podría sumar la entidad pública Avante—se habían unido para afrontar una inversión de entre 15 y 20 millones de euros con el fin de poner en marcha antes del verano de 2020 un macromatadero de porcino con capacidad para sacrificar 300.000 animales al año, muchos ayuntamientos se pusieron en alerta.

No es para menos. Desde hace mucho se critica que la mayor parte del cerdo que se cría en Extremadura se sacrifica fuera, con lo que supone de pérdida de valor añadido. Hasta ahora, todo se había limitado a quejas, pero parece que esta vez va en serio.

Se trata nada menos que de generar un centenar de puestos de trabajo directos, y convertirse en referencia en España. En cuanto a las exigencias, básicamente: acceso a suministros suficientes de agua y electricidad, disponibilidad de cinco hectáreas (debidamente urbanizadas) a no menos de dos kilómetros del casco urbano y no menos de uno de las explotaciones agrarias, buenas comunicaciones (acceso rápido a la autovía) y en zona de cría de cerdos, con el fin de rebajar costes logísticos.

Con estas premisas, nueve municipios ya se han postulado ante Complejo del Ibérico de Extremadura (CIEX), que así se llama la entidad promotora, para albergar la industria, que además de la línea de sacrificio contará con salas de despiece y aprovechamiento de subproductos.

Entre ellas se encuentran, en la comarca de Tentudía, las localidades de Bienvenida y Monesterio, que ya han contactado con CIEX según asegura el mismo periodista.

El alcalde bienvenidense, Antonio Carmona, ha confirmado el contacto, aunque reconoce que la pelea es complicada por las exigencias de los promotores. También se sabe que el Ayuntamiento de Monesterio está tras el tema, como no podía ser de otro modo siendo el pueblo del jamón.

La competencia es dura: Jerez, Zafra, Zahinos, Burguillos, Villafranca, Llerena o Salvaleón también optan a este regalo. Al parecer, la mejor situada es Zafra. El tiempo dirá.