-Los trabajadores despedidos quieren que se aclare si se desviaron fondos públicos del concierto educativo para financiar acciones de la congregación

-También quieren saber qué papel jugó el exgerente del colegio y director de la EOI en Extremadura, Victor Valiente, en todo el asunto y por qué fue despedido

 

Las seis personas despedidas del colegio San Francisco Javier de Fuente de Cantos, perteneciente a los Misioneros de la Preciosa Sangre, se están planteando llevar el caso ante la Fiscalía Anticorrupción, “puesto que la explicación que dan para no pagarnos es que estaban en la ruina, y queremos saber si eso es así, cómo se produjo y si podrían haberse desviado fondos del colegio hacia la congregación”, por ejemplo, para financiar la inversión de 1,5 millones de euros en un hotel y un restaurante en Cáceres. Los trabajadores reconocen no tener pruebas en este momento, y por eso no denuncian el caso directamente, valorando en cambio poner los hechos y documentos en manos de Anticorrupción para que se investigue cómo se empleó el dinero público.

Entre la documentación que están recopilando se encuentra el BOE de 27 de julio de 2012 (número 179), donde habría empezado lo que este grupo de trabajadores considera que podría ser la estrategia para justificar los despidos y abandono del colegio. En dicho BOE (páginas 54171-54172) se hace pública la inscripción en el registro de fundaciones del Ministerio de Educación de la Fundación Gaspar de Búfalo. Según el BOE, esta Fundación “fue constituida por la Congregación Religiosa Misioneros de la Preciosa Sangre” en Fuente de Cantos, con escritura ante notaria, y tiene su sede en la calle Monja, 2, de Cáceres (sede de la Congregación). Como patrones de la Fundación se encontrarían José Luis Morgado (director de la Provincia Ibérica de la Congregación), José María Borreguero (vicedirector de la Provincia) y Antonio Ramón Panea (director del colegio San Francisco Javier).

Esta Fundación asumiría la gestión del colegio, lo que lleva a plantearse cómo es posible que la Congregación diga ahora que no tiene nada que ver con el centro educativo, cuando los Misioneros son los creadores de la Fundación que lo gestiona y sus patronos son los gerifaltes de la Congregación en España y Portugal.

 

DIRECTOR DE LA EOI

El frente de la Fundación, como director ejecutivo y gerente del colegio, se colocaría a Víctor Valiente, a su vez director territorial para Extremadura de la Escuela de Organización Industrial (EOI) y sobrino del vicedirector de la Congregación José María Borreguero. Valiente diría en declaraciones a los medios en septiembre de 2013 que ese era “el año cero del colegio” con el que arrancaba una nueva etapa.

Aquí empieza el ‘misterio’. En el documento que se entrega al grupo de personas que se despide, para justificar que no les pagan ni salarios atrasados ni indemnización, se indica que en el curso 2013/2014 el centro tuvo ingresos (concierto educativo aparte) de 955.000 euros, que bajan a 942.000 al curso siguiente, lo que supone unas pérdidas de 166.000 euros (?). En el mismo documento se indica que estas pérdidas, al sumarlas a las de ejercicios anteriores, daban un total de 1.066.000 euros, “¿cómo es posible que si en el ‘año uno’ las pérdidas no llegan a 200.000 euros, el acumulado supere el millón de euros? ¿a dónde ha ido a parar el dinero, si en el ‘año cero’ se facturan 955.000 euros solo de recursos propios (internado)? ¿cómo es posible que si en el curso 205/2016 la facturación no llega a 700.000 euros las pérdidas sean de menos de 10.000 euros, si ni la actividad, ni las fuentes de ingresos ni los gastos, han variado? ¿alguien puede creer que facturando un 25% menos las pérdidas disminuyan un 95%?”, se preguntan los trabajadores despedidos.

Entra entonces en cuestión el papel del gerente Víctor Valiente, despedido en julio de 2015, dejando un agujero, según los propios documentos de los Misioneros, de más de un millón de euros en solo dos cursos de gestión.

¿Por qué las Congregación no pide explicaciones ni realiza auditoría ante tal desfase, limitándose a despedirle sin aclarar los motivos? Pero hay más, porque no solo no se piden responsabilidades a Víctor Valiente por su gestión, sino que los Misioneros de la Preciosa Sangre le ‘premian’ regalando a la EOI, de la que Valiente es director en Extremadura, una parte de la Casa del Sol, el palacio renacentista de la Congregación en Cáceres. “¿Qué tienen que agradecerle los Misioneros a Valiente para hacerle este regalo?”, quieren saber los trabajadores.

 

LA SOCIEDAD LIMITADA DE LA CONGREGACIÓN

A la vez que estos hechos se van produciendo, la Congregación anuncia que va a invertir 1,5 millones de fondos propios en un hotel y un restaurante en el palacio de los Vargas Figueroa, anexo a la Casa del Sol, propiedad del Obispado de Coria Cáceres pero cuyo usufructo lo tienen los Misioneros de la Preciosa Sangre.

Esta inversión se acomete a través de la Fundación Gaspar de Búfalo (la misma que gestionaba el colegio). Entonces, ¿la Fundación tenía un agujero de más de un millón de euros y por eso despidió sin indemnización ni atrasos, pero sin embargo tiene 1,5 millones de euros para hacer un hotel?

Esto es lo que ‘mosquea’ a los trabajadores y les lleva a pensar en si no hubo un trasvase de dinero, que solo se aclararía con la intervención de la Fiscalía “porque estamos hablando de un colegio financiado con fondos públicos, que ha pegado el cerrojazo, y menos mal que un grupo de valientes se ha echado para delante y ha conseguido que no cierre, porque al parecer a la Congregación le daba igual dejar a toda la gente en la calle”, señalan.

La extraña historia ha dado su penúltimo paso hace apenas un mes. La inversión de 1,5 millones de euros en Cáceres había sido disfrazada hasta ahora casi como ‘obra social’ de la Fundación, pero a principios de junio se ha visto que dicha Fundación no será la que lleve el negocio.

Según figura en el BORME, se ha constituido la Sociedad Limitada Casa Vargas & Figueroa, con el objeto social “hoteles y alojamientos similares”. El socio único de esta SL es la Congregación de Misioneros de la Preciosa Sangre. Sus administradores solidarios José María Borreguero (sacerdote de la congregación y tío de Víctor Valiente) y Paulino Hernández, también sacerdote de la congregación. Por cierto, Paulino Hernández reside actualmente en el colegio de Fuente de Cantos, lo que deja en evidencia, de nuevo, la relación colegio-congregación.

 

RETRASOS EN EL JUZGADO NÚMERO 1

Por lo que se refiere a la situación judicial de los trabajadores afectados, el Juzgado de lo Social número 2 de Badajoz ya ha decretado, en virtud de la sentencia del TSJEX, el embargo del dinero de los conciertos educativos.

No así el Juzgado de lo social número 1, cuyo secretario no termina de resolver, pese a que la sentencia del TSJEX no deja lugar a dudas. Los trabajadores cuya causa se vio en este juzgado (que dictó sentencia a su favor) no terminan de entender esta dilación, y exigen que se agilice el cumplimiento de lo dicho por el alto tribunal extremeño como única fórmula de poder cobrar lo que en derecho les corresponde