Tras una semana y pico de mañanas frescas, en torno a los 7º y días más propios casi de mayo, con máximas que superaban, a veces con amplitud, los 20º, se daba por finiquitado el invierno. Nada más lejos de la realidad, porque el invierno ha decidido regresar, y además trayendo algo de lluvia.

Así, las previsiones a medio plazo (dos semanas) hablan de que la próxima semana será lluviosa (sin mucha intensidad, eso sí), a excepción del jueves, y sobre todo que el viernes habrá un brusco descenso de las temperaturas, que se quedaran en 9º de máxima y 2º de mínima.

En cuanto a la siguiente semana, la previa a Semana Santa, las lluvias asomarán, tampoco con intensidad, el lunes martes y miércoles, para dar un respiro de jueves a sábado y volver el Domingo de Ramos. Las temperaturas remontarán, pero poco, con 15º de máxima y no más de 3º de mínima.

Todo esto, según los agoreros, está cocinando una Semana Santa fría y desapacible. Ya veremos.