Cuando han pasado ya tres años y medio de la desaparición de Manuela Chavero, ni su pueblo, Monesterio, ni la Guardia Civil, están dispuestos a que se pierda su recuerdo, y, sobre todo, están empeñados en que se aclare de una vez todo lo sucedido.

De lo primero, de lo presente que está entre sus vecinos, dan muestra tanto los mensajes periódicos que pueden verse en redes sociales como los carteles que se renuevan en distintos puntos de las vías públicas monesterienses.

De lo segundo, la mayor prueba es que, una vez pasadas las fiestas, representantes de la Unión Central Operativa (UCO) y la Policía Judicial de Badajoz, celebrarán una cumbre para analizar todo lo relacionado con este caso, según informa La Razón.

En esta cumbre se volverán a evaluar todas las pistas que se tienen y se estudiarán nuevas líneas de investigación.

Manuela Chavero desapareció en la madrugada del 5 de julio de 2016, cuando estaba sola en su casa. Todos los indicios apuntan a que su desaparición fue forzada. Desde entonces no se ha parado de investigar, pero hasta ahora las pesquisas y los intentos por localizarla han resultado infructuosos.

Sin embargo, la Guardia Civil no ha dejado de tratar de esclarecer lo ocurrido.