La dirección nacional del Partido Popular ha instado a Jorge Azcón, líder del partido en Aragón, a agilizar las negociaciones con Vox después de los recientes resultados electorales autonómicos, con la esperanza de que la cercanía entre Azcón y Santiago Abascal contribuya a desbloquear los acuerdos en esa comunidad y, de forma paralela, en Extremadura. Mientras en Aragón se observa un escenario más favorable para la formación de gobierno conjunto, la situación en Extremadura se mantiene tensa y marcada por desacuerdos persistentes.
Desde el 21 de diciembre, tras las elecciones en Extremadura, las reuniones entre PP y Vox han sido escasas y poco fructíferas. María Guardiola, la presidenta en funciones, confirmo su intención de presentarse a la investidura sin contar aún con el apoyo de Vox, a pesar de haber liderado las elecciones con un 43,2% de los votos y 29 escaños. Por su parte, Vox ha reiterado un «no rotundo» a apoyar la investidura, argumentando que el PP no ha respetado el mandato electoral ni ha ofrecido garantías suficientes para impulsar las políticas que defienden, aunque han expresado su disposición a continuar las negociaciones.
La ruptura en Extremadura se agrava tras la incapacidad para consensuar cargos clave, como la presidencia de la Asamblea, que Vox aspiraba a ocupar, y el nombramiento del senador autonómico, que anteriormente había sido cedido por Guardiola a la formación de Abascal. Vox se muestra firme y no teme una posible repetición electoral, mientras el PP aguarda una respuesta a la propuesta programática que presentó la semana pasada, inspirada en sus iniciativas presupuestarias, pero que fue rechazada, desencadenando el adelanto de los comicios.
El crecimiento de Vox en este ciclo electoral es notable, duplicando sus escaños en Aragón y Extremadura. Sin embargo, el PP mantiene que fue la fuerza más votada en ambos territorios y busca un entendimiento responsable, como subrayó Alberto Núñez Feijóo, mientras Abascal insiste en la necesidad de un cambio político para avanzar en las negociaciones.
Confiados en que el pacto pueda concretarse primero en Aragón gracias a la relación entre Azcón y Abascal, en Génova consideran que ese éxito podría allanar el camino para resolver la complicada situación en Extremadura, donde si Guardiola no logra prosperar en la primera votación, el plazo para hallar mayorías se extiende hasta el 4 de mayo. Además, esta dinámica influye en Castilla y León, donde las elecciones están convocadas para el 15 de marzo.
En esta última región, el pacto entre PP y Vox que se formó en 2022 se rompió en 2024 debido a desacuerdos nacionales sobre el manejo de menores extranjeros no acompañados. A día de hoy, el presidente regional, Alfonso Fernández Mañueco, sostiene su gobierno en solitario pero no descarta futuros acuerdos con Vox, aunque ha recordado públicamente que fueron ellos quienes abandonaron el Ejecutivo.
Esta coyuntura electoral pone a prueba la capacidad del PP para gestionar alianzas con Vox y alcanzar acuerdos de estabilidad en comunidades clave, usando la relación personal entre algunos líderes como un posible catalizador para superar diferencias políticas.















