Hay derrotas que saben a victoria. La que este viernes sufrió el equipo infantil femenino de la Escuela de Fútbol Fuente de Cantos, tras caer por un ajustado 1-0 frente al CD Badajoz, es una de ellas.
El marcador decidió el título, pero no puede borrar el extraordinario campeonato realizado por un grupo de niñas que ha llevado el nombre de Fuente de Cantos a lo más alto en el Torneo Playa de Doñana, demostrando que el esfuerzo, la ilusión y el trabajo en equipo son capaces de superar cualquier obstáculo.
El camino hasta la final ha sido sencillamente espectacular. Las fuentecanteñas disputaron seis partidos en apenas cinco días, con una plantilla de tan solo 14 jugadoras, un esfuerzo enorme teniendo en cuenta la exigencia física del torneo.
Su recorrido fue el siguiente:
- Fase de grupos
- EF Fuente de Cantos 2-0 Azahar CF.
- EF Fuente de Cantos 8-0 CD Amigos 80.
- EF Fuente de Cantos 5-0 Atlético Torreblanca.
- Cuartos de final
- EF Fuente de Cantos 0-0 CD 1889 (3-2 en la tanda de penaltis).
- Semifinales
- EF Fuente de Cantos 1-1 Atlantis Cartaya CF (6-5 en la tanda de penaltis).
- Final
- CD Badajoz 1-0 EF Fuente de Cantos.
Los números hablan por sí solos:
- 6 partidos disputados.
- 5 victorias.
- 2 empates, ambos resueltos con victoria en los penaltis.
- 1 única derrota, en la final.
- 16 goles a favor.
- Solo 2 goles encajados en todo el torneo.
Sin embargo, el verdadero éxito de este equipo no aparece en las estadísticas.
En localidades como Fuente de Cantos, mantener vivo el fútbol femenino no siempre resulta sencillo. Los recursos económicos son limitados, las instalaciones y horarios suelen estar muy condicionados por la gran demanda del fútbol masculino y sacar adelante un equipo femenino requiere el compromiso constante de familias, entrenadores, directivos y del propio club.
Por eso, lo conseguido por estas niñas tiene un mérito inmenso.
Han demostrado que el talento no entiende de presupuestos, que el esfuerzo puede competir de tú a tú con clubes mucho más numerosos y que desde un pueblo pequeño también se puede soñar en grande.
Este subcampeonato debe servir para algo más que para guardar una medalla. Debe convertirse en un motivo para seguir apostando por el deporte femenino, para que más niñas se animen a jugar al fútbol y para que quienes ya lo hacen encuentren cada vez más apoyo.
También merece un reconocimiento el trabajo del cuerpo técnico, encabezado por Quinito, que ha sabido formar un grupo unido, competitivo y comprometido, capaz de sobreponerse al cansancio y competir al máximo nivel durante todo el campeonato.
Las lágrimas del final solo reflejan la enorme ilusión con la que vivieron esta experiencia. Con el paso del tiempo entenderán que lo que han conseguido es extraordinario y que han dejado una huella imborrable en el deporte de Fuente de Cantos.
Hoy regresan con la medalla de subcampeonas.
Pero regresan, sobre todo, como un ejemplo de esfuerzo, compañerismo y superación.
Porque el futuro del fútbol femenino también se escribe desde los pueblos.
Y en Fuente de Cantos, gracias a estas niñas, ese futuro tiene un enorme motivo para creer.
Enhorabuena, campeonas. Todo un pueblo está orgulloso de vosotras.















