Impulsárex y la Dulce Innovación Rural: El Caso de Éxito de Chocolates Moro

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En el corazón de la Extremadura, donde la tradición se encuentra con la innovación, surge una historia de éxito que endulza la vida de los emprendedores y amantes del chocolate por igual. Impulsárex, el proyecto que cataliza el espíritu empresarial en las zonas rurales, ha encontrado en Fernando Moro y su obrador Chocolates Moro en Llerena, un ejemplo brillante de lo que significa transformar la pasión en profesión.

Fernando Moro, junto a Ángeles, su compañera en esta aventura chocolatera, han llevado a Chocolates Moro a recibir reconocimiento internacional. Con premios como el galardón de oro por su chocolate infusionado en licor de bellota y el de bronce por el elaborado con pimentón picante y sal, han demostrado que la calidad y la innovación no tienen límites geográficos.

La filosofía de ‘bean to bar’, del grano a la tableta, es la esencia de su producción. Cada tableta de Chocolates Moro es un viaje de sabor, con granos de un solo origen y un alto porcentaje de cacao, siempre superior al 70%. Pero más allá del producto, es la ética y la sostenibilidad lo que define a este emprendimiento. Manteniendo una relación directa con los productores y asegurando un pago justo, Chocolates Moro no solo crea un producto excepcional, sino que también contribuye al desarrollo sostenible de la comunidad rural.

El ‘chocolaturismo’ es la nueva apuesta de Llerena, con visitas guiadas al obrador de Chocolates Moro y catas que permiten a los visitantes descubrir el proceso artesanal de fabricación del chocolate. Esta experiencia única no solo atrae a turistas, sino que también educa sobre el verdadero valor del cacao y el chocolate artesanal.

Impulsárex ha encontrado en Fernando Moro y Chocolates Moro un aliado perfecto para demostrar que el emprendimiento rural puede ser tan rico y complejo como el mejor de los chocolates.