En el marco de colaboración entre las fuerzas y cuerpos de seguridad en la  localidad, cuando los agentes se encontraban en un control conjunto para el  cumplimiento de las medidas anticovid y pasadas las 00.30 horas, hora y media después  del toque de queda, la POLICÍA LOCAL y LA GUARDIA CIVIL fueron alertados y recibieron  quejas por ruidos y música procedentes de una vivienda situada en la calle Isabel La  Católica.

Una vez desplazados ambos cuerpos policiales al lugar y confirmados dichos ruidos desde la vía publica, se procedió a la entrada en dicha vivienda con la colaboración de un familiar de su propietaria situada en la planta alta de un local.  

Los agentes sorprendieron in fraganti a 24 jóvenes todo ellos no convivientes los cuales  al ser sorprendidos intentaron esconderse en las distintas dependencias de la vivienda,  así como bajo las camas, armarios, etc. El grupo estaba formado por jóvenes entre  edades comprendidas desde los 17 hasta los 27 años, se encontraban en dicha vivienda  con las persianas bajadas y ventanas cerradas, sin ninguna ventilación, con música, sin  respetar las mínimas obligaciones y normativa sanitaria como la prohibición de  reuniones de no convivientes, el uso obligatorio de mascarilla, no respetar las distancias de seguridad, aglomeración de personas en espacio reducido, algunos se encontraban  fumando, así como consumiendo alcohol y alguno sustancias estupefacientes.  

Una vez identificados, sobre las 01:30 se procedió al desalojo y cierre de la misma,  siendo propuestos para sanción ante las autoridades sanitarias por el incumplimiento  de las medidas sanitarias observadas y contempladas por la normativa Covid. 

Durante la Semana Santa, las Fuerzas y Cuerpos de seguridad han incrementado la  vigilancia para controlar estas fiestas ilegales, así como los aforos, reuniones, consumo  de alcohol en la vía pública, el cierre perimetral y limitaciones de movilidad, así como el  resto de medidas anticovid.